fbpx

5 razones de por qué el café colombiano es tan exitoso

Uno de los aspectos más tristes de la industria cafetera colombiana, además de los problemas que enfrenta este gremio a diario, es el desconocimiento que tienen los consumidores colombianos acerca del producto más icónico de su país. Una de las razones de tal ignorancia tiene que ver con la calidad del café que consumen a diario. El proceso de lavado que se usa tradicionalmente en Colombia (beneficio húmedo), permite separar el café en cuatro calidades, siendo la primera el café pergamino que se exporta, y la última, la pasilla que se encuentra por doquier en los mercados colombianos. La mala calidad de la pasilla, hace que el café cobre un sabor amargo, el cual produce un disgusto generalizado. A diferencia de otros países, en donde el consumo de café per cápita puede ser de seis kilogramos por persona al año (como la media en Europa), las estadísticas de consumo anual en Colombia arrojan 1.85.

 

No obstante, el café de exportación tiene una serie de bondades que asombran a los consumidores que se aventuran a conocer más sobre la calidad de este producto. Veamos qué hace que ese café sea tan exitoso en el mundo entero.

1. Especie y variedad

Las tres especies de café más extendidas por todo el mundo son la robusta, la arábiga y la libérica. Esta última (un 1% de la producción mundial) sólo se consume en África. La robusta constituye el 60%, y la arábiga, un promedio del 40%. Tanto la robusta como la libérica son más ricas en cafeína, y se cultivan en lugares en donde el periodo de cosecha es demasiado corto, lo cual impide la adecuada absorción de azúcares y nutrientes del suelo que le aportarían al café un sabor de mayor complejidad. En Colombia se cultiva, exclusivamente, la especie arábiga, la cual, a pesar de que toma más tiempo para producir frutos (en especial, el café de altura), tiene menores cantidades de cafeína, más azúcares y mucha más suavidad. Desde el siglo XIX, la especie que predominó en nuestro territorio fue la arábiga, no sólo debido a que el territorio andino es propicio para el cultivo de esta especie, sino que desde esa época se ha sabido que el sabor resultante es bastante superior. Aunque en algunas fincas se produce un café exótico (por ejemplo, tipo Gesha), una de las directrices de la Federación Nacional de Cafeteros ha sido el cultivo generalizado de especie arábiga.

 

Tal vez te interese: Tres errores típicos en la preparación del café

2. Investigación

Desde los treinta, la Federación creó el instituto de investigación Cenicafé, el cual ha trabajado sobre dos líneas de estudio: cafés con gran resistencia a la roya (y otras amenazas) y mejor sabor en taza. El primer resultado de las investigaciones fue la famosa variedad Colombia, la cual tenía una mediana resistencia a este hongo y un sabor excelente. Desde ese entonces, Cenicafé ha producido mejores variedades por medio de hibridación artificial, y hoy existe la variedad Cenicafé 1, la cual miles de fincas cafeteras están adoptando en la actualidad.

3. Madre naturaleza

A diferencia de otros países cafeteros, en la región andina de Colombia hay dos estaciones secas y dos estaciones lluviosas distribuídas de forma más o menos equilibrada a lo largo del año. Esto permite que las cosechas tomen más tiempo, y que los cafetos alcancen a absorber suficientes azúcares y nutrientes del suelo, además de que la cosecha dura once meses (en Brasil sólo dura tres). Por otro lado, la neblina que cubre las montañas de la región andina también constituye una condición óptima para la producción de un café de calidad, y las laderas facilita la cosecha manual (ver más abajo).

4. Cosecha manual

Si bien en otros países la cosecha se lleva a cabo por medio del uso de máquinas recolectoras, en Colombia se usa la recolección manual de únicamente los frutos maduros de cada cafeto. Esto le aporta un gran sabor al café resultante. Debido a que los cafetos de la especie arábiga pueden alcanzar los ocho metros de altura, la siembra en laderas permite que los recolectores alcancen los frutos que crecen en las copas (sobre todo, cuando ya tienen cinco años de edad), de modo que se aproveche lo mejor del cafetal. Cuando se procesa todo tipo de granos (maduros y no), la calidad del café se ve comprometida debido a que los frutos verdes contienen cuatro veces más cafeína que los maduros (y, cuando hablamos de la especie robusta, este porcentaje es mucho mayor). Si tenemos en cuenta que el control del nivel de cafeína es fundamental para alcanzar un excelente sabor, este proceso se vuelve una necesidad básica para la industria colombiana (por más primitivo que parezca).

5. Beneficio húmedo

Tal como se mencionó arriba, el proceso de lavado manual que se usa en Colombia permite, por un lado, separar el café en cuatro calidades, y, por otro, que, durante el proceso de secado se eviten fermentaciones indeseadas (como las que tienen lugar cuando se trata del beneficio seco del café).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Facebook
Instagram
X